He llegado a decir

	te lo dije.

Y fui subiendo, fui viniendo

ellos lo sabían, lo disfrutaban

		lo acurrucaban

y mientras,

ellas salieron a la calle a decirles a sus hijos,

-cargaos las espaldas con lo primero que tengáis a vuestro alrededor-,

y dentro

en la mochilas,


estaban los ancestros de la raza que nunca llego a existir.