La curva de la cuchara 
              se me insinuó

yo le dije, -¿qué pretendes?-

         ella se escandalizó,

no me mires, no me toques

        no me digas
        no me no,

no me cojas, no me agarres

       no me digas
       no me, y yo

mientras

¿como removía el café?

con la cuchara despierta

       y queriendo querer

                       té.